La Consejería de Empleo y Bienestar Social, a través del Servicio Cántabro de Empleo, convoca hoy las subvenciones destinadas a promover la afiliación a la Seguridad Social de las personas cotitulares o titulares de explotaciones agrarias, fundamentalmente, de las cónyuges y descendientes de las personas titulares de explotaciones agrarias, principalmente las mujeres, con la finalidad de promover la creación de empleo y la mejora laboral en el campo cántabro.
El objetivo de estas ayudas, largamente demandas por las organizaciones sociales, es hacer emerger la realidad de las mujeres que trabajan en explotaciones agrícolas ganaderas, a través de una bonificación del 20 por ciento en su alta en la Seguridad Social.
Con la finalidad de facilitar el alta en la Seguridad Social de las personas cotitulares, el Gobierno de Cantabria incorpora un complemento del 20 por ciento a la reducción estatal del 30 por ciento de la cuota por contingencias comunes de cobertura obligatoria. De esta forma, con la complementariedad de ambos incentivos se facilita el alta de las personas cotitulares de explotaciones agrarias, con una reducción total del 50 por ciento en la correspondiente cotización.
Podrán beneficiarse de estas ayudas quienes sean cónyuges y descendientes de personas titulares de explotaciones, incorporadas al régimen especial de trabajadores/as por cuenta propia, o autónomos/as, a través del sistema especial agrario.
Los requisitos que deberán cumplir son haberse incorporado entre el 1 de enero y el 30 de septiembre de 2008; que la persona titular esté de alta en el mismo régimen y sistemas especiales; tener cuarenta o menos años de edad; domicilio fiscal en Cantabria y, además, haberse acogido a la reducción del 30 por ciento de las cuotas de la Seguridad Social. El plazo de presentación de solicitudes será entre el 1 y el 15 de octubre.
La Vicepresidenta y consejera de Empleo y Bienestar Social, Dolores Gorostiaga ha señalado que esta medida permite "visibilizar la labor que desde siempre vienen realizando las mujeres en las explotaciones ganaderas, como en muchos otros ámbitos, para el sostenimiento de sus familias".
Además, ha expresado el convencimiento de que "la defensa de los derechos de las mujeres rurales tiene que surgir de la promoción de su independencia económica, con medidas que respalden el acceso al mercado de trabajo y el autoempleo, con condiciones laborales dignas".
Para Gorostiaga, "las políticas de igualdad no deben quedarse en una equiparación formal entre sexos, sino que han de impulsar el necesario cambio de la estructura política, económica y social que permita a las mujeres acceder al empleo y desempeñar su trabajo en idénticas condiciones a las del hombre".